bookmark_borderResolución contra Facebook en Canadá

facebookHace más de un año el Canadian Internet Policy and Public Interest Clinic (CIPPIC) denunció a Facebook ante la autoridad de protección de datos de Canadá, el Privacy Commisioner. Hoy se han publicado las conclusiones, donde se le concede a la red social treinta días para aceptar e implementar las recomendaciones que se le hacen, o podrá terminar en los tribunales para que le obliguen a hacerlo.

Entre otras cosas se ha detectado que:

– las explicaciones que se dan sobre privacidad son confusas e incompletas;

– aplicaciones de terceros: se permite a los desarrolladores acceder a datos que no les son necesarios, y se da poca información a los usuarios cuando las utilizan;

– cuando se cancela una cuenta Facebook retiene información personal. La autoridad considera insuficiente la explicación que se le ha ofrecido distinguiendo entre “borrado” y “desactivación” de las cuentas;

– el etiquetado de fotografías de terceros no usuarios, y la cesión de las direcciones de correo electrónico por parte de los usuarios a Facebook (“recomienda a un amigo”) han sido dos de los puntos más duros, puesto que la empresa se ha negado a regularlos.

Canadá es uno de los países modélicos en protección de la privacidad, y habrá que ver si es capaz de corregir a Facebook, si es que no cumple con la resolución.

bookmark_borderImpresión

ElPensadorUna amiga vino a casa no hace mucho. Yo había encontrado su perfil en Facebook, cosa que me sorprendió bastante, porque a pesar de tratarse de una chica jóven, no me daba la impresión de que pudiera utilizar redes sociales de ningún tipo. Terminamos hablando del impacto que tiene Internet en nuestra vida, y de lo fácil que es acceder a datos de personas concretas utilizando un buscador. Hicimos una prueba con su nombre y apellidos, y creedme cuando digo que quedó consternada por la cantidad de información que, sin tener conciencia, había ido dejando en la red, y muy preocupada por la opinión que sus colegas de profesión podrían formarse si consultasen esa información.

A pesar de tratarse de una persona con formación superior, habituada al uso de internet, no tenía la más remota idea de que todo eso estuviera ahí, tan al alcance de cualquiera… ¿a cuántos más les sucede? El ciudadano medio no está preocupado ni mucho menos por estas cosas, en absoluto. Ella está preocupada después de aquella terrorífica sesión de búsquedas en Google.

No me creo el dato del barómetro del CIS que afirmaba en febrero del año pasado que más del 70% de los ciudadanos se muestran preocupados por la protección de datos. ¿Sabían sobre lo que se les estaba preguntando? Yo no detecto esa supuesta preocupación en mi entorno si elimino conocidos que están dedicados a esto de la privacidad o con profesiones muy relacionadas con las nuevas tecnologías. ¿Alguien nota esa supuesta preocupación?

He vuelto a leer un post de Peter Fleischer de este verano. Dice lo siguiente:

I think privacy professionals need to get out more. I mean, talk to real people, average consumers, normal Internet users. Most of us privacy officers spend most of our time talking to each other, or to privacy regulators, or to privacy advocates, or to company privacy department colleagues. But, at the end of the day, the people whose privacy we’re trying to protect are not the specialists.

Me quedo con la primera frase. Necesitamos salir de nuestro entorno y relacionarnos más con los “no especialistas”. Ellos nos van a enseñar la realidad, sea como ciudadanos o profesionales. Y nos van a ayudar a progresar, porque no podemos ser buenos profesionales de la privacidad si no conocemos la realidad. Es mi impresión.