bookmark_borderLa web «Hidden from Google», fruto de una casualidad.

El viernes por la tarde me llegó un correo de Lauren Weinstein, donde comentaba que había descubierto la página web “Hidden from Google”, donde se recogen enlaces que han sido censurados por Google. Nada más recibirlo, entré, y he aquí la finalidad de la citada página:

El propósito de este sitio es enumerar todos los enlaces que están siendo censurados por los motores de búsqueda debido a la reciente sentencia del derecho al olvido en la UE. Esta lista es una forma de archivar las actuaciones de la censura en Internet. Le corresponde al lector decidir si nuestras libertades se respetan o se violan por las recientes decisiones de la UE.

Esta página es una iniciativa de Afaq Tariq, un programador web residente en EE.UU., y en mi opinión, demuestra lo inútil que es ir contra la naturaleza de Internet.

Resulta que Google, o cualquier buscador, está obligado a retirar los contenidos, y sin embargo, éstos pueden seguir apareciendo en la fuente original. Un completo sinsentido. E incluso ahora, cualquier interesado en que la noticia donde aparecen sus datos personales no esté en el listado, habría de dirigirse al autor de esta página para que los retirase… y así, hasta el infinito, puesto que otras muchas páginas podrían ponerse a listar enlaces que han sido eliminados de los resultados de búsqueda de cualquier motor, pero permanecen como fuente original.

Mi primer impulso al recibir el correo de Lauren fue escribir un pequeño artículo, pero decidí contactar con el autor y enviarle un par de preguntas sobre su iniciativa. Lo más interesante es que creó el sitio web de casualidad (¡…!). Os dejo a continuación las respuestas que me ha dado:

¿Cuál fue la razón que te llevó a abrir la página?

Al principio creé la página para probar una nueva tecnología con la que estaba practicando. Sin embargo, nunca creo una web sin sentido. Busqué en Google News para inspirarme en algún tema interesante. Normalmente, me gusta coger una idea cada fin de semana, que valga la pena desarrollar como experiencia de aprendizaje.

El tema de moda que vi no hace algunos fines de semana fue el asunto del derecho al olvido. Tras leer unos cuantos artículos, me dí cuenta de que mientras que muchas páginas publicaban artículos con su indignación con Google porque les mandaba peticiones de censura, ninguno de ellos había generado una simple lista con esos enlaces.  Me pareció alarmante que esos artículos estuvieran vivos en Internet, pero que luego Google simplemente no los hubiera indexado para la Unión Europea.

Viendo este sinsentido, me pareció que era algo útil en lo que gastar mi tiempo. Entonces decidí abrir la página. 

Hay algo que me gustaría apuntar: la página no ha de ser considerada como una defensora de la privacidad, sino un sitio donde informar para que se genere un sano debate. Si la comunidad decide que no tiene valor para el debate sobre la privacidad online, la quitaría sin problema.


¿Qué impresión tienes sobre el punto de vista europeo sobre el derecho al olvido?

Para ser claro, te digo que ni tenía ni tengo una opinión sobre el asunto del derecho al olvido. No estoy seguro si apoyo o no la decisión de la Unión Europea. Hay muchos hechos a tener en cuenta en cada caso de censura de resultados de búsqueda hecho por una empresa privada, como Google. Hay mucha gente que me ha dicho que hay víctimas de acoso descarado por parte de los medios; pero sería absurdo decir que todos los casos son iguales.

 Mi punto de vista no ha tenido nada que ver con la página web, es resultado de una práctica.

bookmark_borderArgumento para competir

No digo nada nuevo cuando afirmo que para muchas empresas, tener que cumplir con las normas de protección de datos no pasa de ser nada más que de ser una pesada obligación. Esto resulta normal en nuestra economía, donde todavía no hay apenas negocios cuya principal materia prima sean los datos de las personas. Conforme vayamos avanzando, esta percepción cambiará. Primero, hacia una concepción de la protección de datos como algo que es beneficioso para la continuidad del negocio, situación en la que ya se encuentran las grandes empresas, y posteriormente, hacia una concepción donde hasta se convierta el cumplimiento en ventaja competitiva. Sobre todo cuando la competencia no cumple.

En los servicios en la nube, mercado que la consultora Gartner valora para el año 2014 en más de 100.000 millones de dólares, es donde mejor podemos comprobar cómo se está empezando a utilizar la legislación para intentar excluir a la competencia. Ya sabemos que la falta de confianza en la seguridad adoptada en este tipo de servicios es uno de los factores que hacen reticentes a las empresas a adoptar soluciones «cloud». Las diferencias entre las legislaciones de Estados Unidos y las de Europa también se han empezado a esgrimir como argumento. Veamos algunos ejemplos:

  • OVH (Francia) comparó su servicio de almacenamiento en línea Hubiccon Google Drive, alegando un una mayor confidencialidad de la información almacenada, además de unas mejores y más comprensibles condiciones de uso.
  • Deutsche Telekomm (Alemania) intentó que la administración alemana introdujera un certificado para las empresas alemanas y europeas que garanticen que el gobierno de los EE.UU. no accede a la información. Esto proporcionaría una ventaja competitiva a las empresas europeas frente a la competencia norteamericana.
  • el Gobierno de Holanda ha excluido a proveedores»cloud» de EE.UU. de sus concursos públicos para acceder a contratos con la administración para prestar servicios en los que sea necesario alojar datos del Gobierno o de ciudadanos, aduciendo el acceso que confiere al gobierno norteamericano a esa información la Patriot Act.

Sin embargo, la más interesante batalla es la que mantienen Google y Microsoft. Desde el lanzamiento de Office 365, en junio del año pasado, llevan varias escaramuzas que nos enseñan bastante de cómo pueden utilizarse la seguridad y la privacidad como argumentos.

El primer disparo lo hace Microsoft con el siguiente vídeo, subido a Youtube el 31 de enero de 2012. Es una magnífica sátira donde un cartero llamado «GMail Man» va abriendo correos electrónicos dejando atónitos a los diversos usuarios que se encuentra. Merece comentario la afirmación con la que termina el vídeo: «Tu correo electrónico es tu negocio. Gmail lo hace el suyo»:

El 15 de mayo afirma que su paquete Office 365 cumple con la legislación europea sobre privacidad. El día 28 del mismo mes, Google nos cuenta en su blog de empresa que Google Apps se ha certificado con la ISO 27001. Una verdadera carrera por demostrar qué servicios son los mejores.

Microsoft ha continuado atizándole a Google este mes de septiembre. Recordemos que Google llegó a un acuerdo con la FTC para pagar 22,5 millones de dólares por haber engañado a los usuarios del navegador Safari de Apple. Mientras que el navegador estaba configurado por defecto para no permitir el seguimiento de usuarios con la colocación de «cookies», Google lo puenteó tecnológicamente sin dar información alguna. Usando esta nueva infracción, Microsoft ha estado colocando el siguiente anuncio dirigido a usuarios del navegador Safari para que utilizasen Bing:

BingvsGoogle

Es una exposición de hechos donde deja patente la deslealtad de Google, ofreciendo enlaces a un artículos de prensa sobre los hechos y el millonario acuerdo. Aunque se desconocen los resultados de la campaña, es más que directa, y ataca a Google poniendo de manifiesto que no cuida la privacidad de sus usuarios incumplimendo sus promesas.

Los ejemplos dejan claro de que seguridad y protección de datos se convierten en magníficas armas para atacar al contrario tanto en caso de flagrante incumplimiento, como para intentar destacar sobre el otro mediante la adopción de medidas que permitan cumplir con diversas legislaciones. Cuando los productos y servicios de las empresas son tan similares, hay que buscar la diferenciación en otros elementos, y ya no hablamos de precio. A día de hoy, tenemos la privacidad.

¿Cuánto tiempo nos queda para ver cómo dos empresas españolas compiten en este campo?