bookmark_borderSAP admite haber accedido a información de Oracle

SAPEl 22 de abril comenté que Oracle había demandado a SAP en el Juzgado de Distrito de San Francisco por haberse producido accesos ilegales mediante los que se descargó gran cantidad de documentación y software propiedad de Oracle.Ayer la agencia Reuters publicó que el CEO de SAP, Henning Kagermann, ha lamentado los hechos y ha declarado que estas descargas las hicieron empleados de TomorrowNow en el transcurso de un trabajo para clientes que tenían contratado el servicio con Oracle. Según él, el acceso a la información sólo tuvo lugar por parte de TomorrowNow, y ésta no se compartió con el resto del grupo SAP. Están tomando en consideración tomar medidas contra los empleados que lo hicieron.

Kagermann añadió que SAP está abierta a todas las posibilidades, incluido un arreglo amistoso de la controversia, aunque no es optimista hasta que se desarrolle la primera vista del caso en septiembre. Oracle no se ha pronunciado todavía al respecto, pero sus portavoces se han mostrado satisfechos con lo declarado por su rival.

La estrategia de SAP pasa por negar haber difundido la información más allá de la empresa TomorrowNow y descargar la responsabilidad en los empleados que la descargaron, aunque tenga que responder por ello. Oracle lo tendrá difícil para demostrar algo más allá de que las descargas han ocurrido efectivamente. Probar el uso posterior por otras empresas del grupo es complicado.

bookmark_borderItalia: se acabaron las molestas llamadas no deseadas

CallCenterLa autoridad de protección de datos italiana (Garante per la protezione dei dati personali) ha enviado un requerimiento a las principales operadoras telefónicas y empresas de telemarketing exigiéndoles que:

– interrumpan el uso indebido de los números telefónicos recogidos y utilizados con fines comerciales sin el consentimiento de los interesados;

– regularicen los ficheros informando a los usuarios y obteniendo de éstos el consentimiento necesario para tratrar los datos con finalidades de promoción publicitaria;

– informen con la máxima transparencia a los usuarios en el momento de contacto sobre el origen de los datos y sobre su utilización;

– registren en sus ficheros la voluntad de los usuarios de no ser molestados;

– interrumpir el uso ilícito de los datos para activar servicios no solicitados (preasignación);

– efectuar controles sobre los encargados de tratamiento;

Las empresas deberán informar al Garante antes del 5 de julio sobre los impedimentos que puedan existir para cumplir las medidas requeridas, ya sean de carácter organizativo o técnico, debiendo adoptarse antes del 10 de septiembre. De no ser así los ficheros serán bloqueados y no se podrán realizar llamadas con fines de venta directa.

Estos requerimientos son el resultado de una inspección llevada a cabo en el mes de mayo en toda Italia realizada a los principales operadores telefónicos y call-centers. Inspección que se decidió por las muchas quejas recibidas de ciudadanos.

En lo que va de año el Garante ha abierto 44 procedimientos sancionatorios a servicios de comunicaciones electrónicas y call-centers, 22 de los cuales han terminado con multas totales de más de 130.000 euros.

En España tenemos que lamentar que no se haya llevado a cabo una acción de tal calibre, y tendremos que seguir sufriendo las repetidas llamadas no consentidas. Es una pena que no se aproveche el reglamento de desarrollo de la LOPD para poner fin a este calvario, y regular de una vez por todas este tratamiento de datos, que aunque tratamiento, parece que muchas empresas están empeñadas en no sujetar a la Ley. ¿Qué sucedería si alguien denunciara a una empresa ante la AEPD?¿Sancionarían? A día de hoy no tengo conocimiento de que ninguna empresa haya sido sancionada por ejecutar una llamada con fines de venta directa sin el consentimiento del interesado. Quizá por lo incauto de nosotros los ciudadanos, que ni nos preocupamos en no aparecer en los listines telefónicos, eternas fuentes de acceso público. Desde luego tenemos lo que nos merecemos.