bookmark_borderAnálisis de perfiles

googleGoogle recibe cada mes más de 100.000 currículums de aspirantes a ocupar puestos de trabajo en la organización. Así que han tenido que crear un modo rápido de ayudar a la selección de candidatos: un programa que analiza los perfiles personales. Las respuestas de un test al que se somete a los entrevistados son analizadas por un algoritmo, y el resultado es una puntuación de 0 a 100.

El vicepresidente de Recursos Humanos, Laszlo Bock, explica que los métodos tradicionales no son fiables cuando se trata de una empresa de ese tamaño, y que les preocupaba perder a los mejores candidatos.

¿Hasta qué punto puede ser fiable un test? Como ayuda a la selección puede ser útil, pero hay que complementarlo con las clásicas entrevistas personales, dinámicas de grupo, etc.

Me pregunto, ¿será posible en un futuro seleccionar a un candidato a un puesto de trabajo mediante un programa de ordenador?

bookmark_borderTransferencias internacionales. Con el laberinto a otra parte: mejor empresas españolas

laberintoEres una empresa española. Vas a hacer una campaña de e-mailing y contratas a una empresa norteamericana que tiene sucursal en España. Hasta aquí nada anormal.

Esta empresa te proporciona acceso a una web en la que por vía segura puedes colocar en una plataforma los datos de tus prospectos o clientes, entre ellos los correos electrónicos. Resulta que, sin saberlo, los has transferido a Estados Unidos, que es donde está el servidor donde se alojan, aunque tú los veas en la pantalla.

Pues sí, es una transferencia internacional. El contrato de prestación de servicios con la filial en España ha de contemplar todos los asuntos referentes a la seguridad de los datos, y además, la Agencia te ha de aprobar la transferencia. La cosa se complica aún más si el servidor es de una tercera compañía, puesto que los proveedores de “hosting” son encargados del tratamiento. Tiene miga la cosa.

Si tienes suerte quizá la empresa USA esté adherida al Acuerdo de Puerto Seguro. Pero normalmente no suelen estarlo. Y les suena a chino. No quieren saber nada de Europa y de su absurda legislación sobre protección de datos.

Conclusión: a pesar de la diferencia de coste que te pueda suponer contratar a una empresa española o europea, hazlo. Te quitarás de encima un bonito quebradero de cabeza y muchos trámites. Y ganarás agilidad.