bookmark_borderAhora le toca a Gmail

logogmailEn octubre del año pasado y de modo casi casual me fijé en los anuncios que te colocan cuando utilizas el servicio de correo electrónico de Gmail. Todo por la declaración de Steve Ballmer de que Google lee el correo electrónico de los usuarios.

FACUA ha colgado hoy mismo en su sitio web la siguiente noticia:Gmail, el “correo espía” de Google, ilegal en Europa

Ahí es nada. Ni más ni menos afirman que están pendientes de recibir la respuesta oficial de la Agencia Española de Protección de Datos, que “ha declarado ilegal el modelo de negocio” en el que está basado el negocio de correo electrónico Gmail. La noticia está redactada en un tono bastante sensacionalista: “FACUA ha ganado al gigante estadounidense Google la primera batalla contra la intromisión en la privacidad del correo electrónico”, “Google debe reorientar el negocio”, “la empresa no tiene otra salida en la UE que reconducir el negocio”…

FACUA menciona el Dictamen 2/2006 del GT29 sobre el respeto a la privacidad en relación con la prestación de servicios de cribado de correo electrónico, de 21 de febrero de 2.006, y la “Declaración sobre buscadores de Internet”, aunque la AEPD ya se pronunció sobre el asunto en octubre del año pasado con su Informe Jurídico 391/2007, sobre cribado de correo electrónico.

Estos de FACUA no saben con quién están jugando la partida. Por mucho que diga la AEPD, poco hará Google, que ya ha pasado olímpicamente de las peticiones de la Unión Europea sobre conservación de logs y cookies, riéndose de cualquier institución a la que se le ocurra aconsejarle algo. Y también de la misma AEPD: ¿creen que van a hacer caso de la “Declaración sobre buscadores”?

Permítanme que me desternille: el negocio es el negocio, y cuando es tan rentable como el de Google… ni AEPD, ni UE, ni nada.

A veces las consideraciones que hacemos los que nos dedicamos a esto de la protección de datos, o asociaciones como FACUA, están en el plano de la teoría, del “deber ser”. El “ser” a menudo es muy diferente, más de lo que nosotros creemos. Los usuarios quieren servicios que funcionen y están dispuestos (o anestesiados) a ni pensar en lo que FACUA llama “derechos ciudadanos”. También piensan que su privacidad es suya y solo suya, y que con pueden disponer de ella como quieran. Eligen el servicio Gmail o cualquier otro porque les sirve, y les importa tres pimientos que les coloquen anuncios al lado de los mensajes aunque estén relacionados con el contenido del mensaje. Esta es la realidad.

¿Cuántos usuarios de Gmail van a dejar de utilizarlo por esto?

bookmark_borderLas galletas de cemento de Google

GalletasPeter Fleischer, Consejero de Privacidad de Google, ha anunciado en elblog oficial de la empresa que las cookies que utilizan van a expirar automáticamente a los dos años. Esta decisión llega tras la petición de información de la Unión Europea a la que contestó poco menos que “soy tan grande que me da igual”.

Algo debe haber cambiado para que Google varíe su política, y en el texto podemos ver alguna pista: tras haber recibido impresiones de sus usuarios y de abogados expertos en privacidad, han concluido en que sería bueno para la intimidad acortar el período de vida de éstas, siempre y cuando puedan mantener la usabilidad del sitio sin obligar a los usuarios a introducir de nuevo sus preferencias cada vez que lo utilizan.

No hace mucho que Google ha salido muy mal parado en el informe de Privacy Internationalreferente al respeto a la privacidad que incluye a veinte empresas de Internet, lo que es motivo de más para empezar a preocuparse. También el consejo de los abogados ha debido influir, tras la posición adoptada por la Unión Europea al recibir la respuesta a su petición de información.

El rebajar el tiempo de permanencia de las cookies en los ordenadores a ese período de tiempo tampoco es que sea como para tirar cohetes, ya que el mismo Fleischer explica que las cookies expirarán siempre que el usuario no vuelva a visitar Google en esos dos años.

Esto me hace afirmar que la fecha de expiración de la cookies llamadas permanentes no es importante. ¿Por qué? Suena muy duro y excesivo que te las coloquen con fecha de expiración del año 2038, pero… ¿qué diferencia hay con lo que viene, si la cookie va a ir renovando la fecha de inicio de esos dos años cada vez que entro en Google? En realidad se trata de una cookie más que permantente yo diría perpetua. El resultado final es el mismo. Lo cierto es que después del análisis sosegado de este anuncio no cambia nada en realidad en la política de privacidad del coloso.

Sumado este detallito a la torticera interpretación que hizo el día 11 de julio en el blog de política pública de Google me fío cada vez menos de lo que cuenta este tipo. Es para no perdérselo, puesto que utiliza la Directiva europea de retención de datos, aplicable a los proveedores de servicios de comunicaciones electrónicas, para justificar la acumulación de perfiles de usuarios teniendo como punto de partida los logs de servidor que se registran en las búsquedas. Quizá le fuera aplicable por otros servicios que presta, por ejemplo el Google Talk, y habría que deternerse a analizar en profundidad, pero no desde luego al buscador.

¿Nos seguimos creyendo a pie juntillas el principio de su código de conducta donde dicen “don’t be evil”?