“Googlear” ya es sinónimo de navegar por la Red. Y Google teme que su marca se erosione, y termine como “kleenex”, utilizada a troche y moche por todo el mundo como sinónimo de pañuelo de papel.
Para intentar evitarlo ha enviado cartas a los medios de comunicación indicándoles que utilizan su marca incorrectamente. Quiere evitar a toda costa que su marca termine siendo un nombre genérico e incluso llegará a litigar si es necesario para protegerla. Así lo ha afirmado Rose Hagan, uno de sus directivos.
En mi opinión Google llega tarde y a un lugar equivocado: ¿cómo puedes parar a toda la Red? Mejor deberían tomárselo como un honor que como una infracción del derecho de marcas, aunque pueda serlo. Es como una consagración de su obra, una universalización merecida.
Tras un breve paréntesis por mis vacaciones y de casualidad mientras navegaba me he encontrado con un libro del año 2.004 que se llama “The end of software: transforming your business for the on demand future”, de Timothy Chou.